No hay nada más
triste
Que cuando termine
el día
No tengas quién a
los ojos te mire
Te contemple
Te desee y te
consuele
No hay nada más
triste que tú sólo funciones como instrumento del momento
No hay nada más
triste que llorar de afuera hacia adentro.
Tengo ganas de
llorar
Ganas de la toalla
arrojar
No me quedan
fuerzas para continuar
Este vacío inmenso
Me consume
Me quita vida
¿Es que sólo sirvo
de instrumento en las noches frías?
No deseo una
migaja
No deseo una
cobija
Quiero ese cálido
sentir
Qué cubra mi alma
Mi piel, y mi vida
¿Es que sólo sirvo
de instrumento en las noches frías?
¡Ayuda, socorro!
Me siento en
desesperación
Mi alma no tolera
otra decepción.
Es él quien
impulsa mis idioteces
Es él quien las
alimenta con tal fugor
Y yo sola me quedo
en las noches
Después de haber
sido instrumento en sus manos
¿Es sólo el frío
quién me da valor?
Lloro, lloro por
tenerte
Lloro porque
teniéndote, no te tengo.
Lloro...
No te tengo, nunca
te tuve
Lloro en silencio
Mi cuerpo sólo ha
sido
El instrumento
anhelado
El codiciado, el
abusado
Pero nunca, el
instrumento amado
¿Acaso sólo tengo
una función?
Lloro, me seco las
lágrimas
Pero lloro una vez
más
¡Auxilio la
penumbra me quiere llevar!
Me despido
En silencio
Viendo hacia
arriba, dónde siempre estás
Deseando todo
fuese diferente
Deseando que
siquiera me pudieras amar
Lloro, grito,
sufro
Lloro, grito,
sufro
Un ciclo de nunca
acabar
Lloro, grito,
sufro
Hasta aquí he de
llegar...
-Génesis, Rivas.

Comentarios
Publicar un comentario